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lunes, 2 de abril de 2012

RESEÑA: Spamalot, los Mascabrothers de la Mesa Redonda

Asistí recientemente a una función del musical Spamalot presentado en el Teatro Aldama de la Ciudad de México. Deseo aclarar, una de las razones por las que amo esta ciudad es por la enorme oferta cultural y parte del objetivo de este blog es compartir mis pensamientos e ideas acerca de todo lo que me rodea en la capital del país, incluyendo, claro está (de hecho, sobre todo), el teatro musical.



Spamalot, escrita por Eric Idle, con musica de Idle y John Du Prez; es una obra ganadora del Tony Award como mejor musical y está adaptada de la película Monty Python and the Holy Grail (Los caballeros de la mesa cuadrada). Para los que no han tenido la experiencia de ver el trabajo del legendario grupo cómico The Monty Python, solo mencionaré que son los máximos exponentes del llamado "humor inglés" basado en el absurdo (Recomiendo la excelsa The Meaning of Life y el mismo Grail). Idle, antiguo miembro de este grupo, realiza una adaptación libre de la cinta para este musical, que sin llegar a ser completamente Monty Python, no deja de ser una experiencia en extremo divertida.

La producción original de Broadway venció en el 2005 a excelentes producciones como The 25th Annual Putnam Conty Spelling Bee (Muy divertida y con un corazón de oro), The Light in the Piazza (Hermosa música, letras tontas) y Dirty Rotten Scoundrels (Meh, regular pero bien actuada). Y es que Spamalot, sin ser un musical perfecto, es entretenimiento puro y ha sido tal su éxito, que se ha presentado en múltiples ocasiones a nivel internacional.

Lo que nos lleva a la razón de este artículo.

Durante varios años, Freddy y Germán Ortega, mejor conocidos como "Los Mascabrothers" desearon traer a México el musical. Era obvio que la obra requeriría no solo una traducción sino una reinterpretación para hacerla del agrado del público mexicano, así que los Mascabrothers no nomás protagonizan Spamalot como el rey Arturo (Freddy) y su leal escudero, Patsy (Germán); sino que realizan una completa adaptación para darle a Spamalot un sabor mexicano, con voz de Eugenio Derbez incluida.

Y es precisamente en ésto donde tengo mis ideas encontradas respecto a esta producción.  Los Mascabrothers, si bien son comediantes populares y muy queridos por el grueso de la población mexicana, tienen a un humor soso basado en la repetición. No voy a negar que reí a carcajadas en algunas ocasiones, pero muchos de los chistes no son exitosos y los que lo son, se ordeñan hasta dejarlos sin gracia. Principalmente el relacionado a "sentarse en la mesa redonda" para después corregir que no se sientan en la mesa sino en sillas... La reacción del público fue un silencio absoluto, y sí, este chiste se contó, por lo menos, cinco veces.

Sí, los Mascabrothers son sumamente talentosos, pero el principal problema que encontré respecto a su adaptación es que todo lo que funciona es lo que originalmente funcionaba en Broadway (no decir que es lo que originalmente funcionaba en Grail); es así que nos encontramos con chistes forzados, comentarios fuera de contexto y, el que creo el recurso más fácil para hacer reír en México: groserías innecesarias. De nuevo, algunos diálogos funcionan, pero tenía la impresión de que el humor de los Mascaborthers sería más refinado al no verse enfrentado a la censura de la televisión... solo diré que en general, sentí que los demás espectadores estaban disfrutando más del show que yo.

Ahora, sobre las canciones. Una de las principales críticas al musical original es que la música no está adaptada a la historia. Es decir, puedes quitar las canciones de la obra y sigues entendiendo completamente la trama. La música en Spamalot es, a lo mucho, divertida y nada más (Con un par de excepciones, claro). La versión de los Mascabrothers peca de lo mismo que casi todas las adaptaciones mexicanas de musicales en otros idiomas: mala traducción. Voy a expresarlo de manera simple: LAS LETRAS NO RIMAN! Parte del encanto del teatro musical es que las letras son divertidas o ingeniosas porque la rima remata el chiste; por lo tanto, si no hay rima, no hay chiste; sumado a la no muy buena dicción del coro, hace que muchas de las piezas solo sean espacio muerto hasta llegar al siguiente diálogo. Por desgracia, la canción más efectiva de la obra, El Productor Judio (You won't succeed on Broadway) es tan ajena a nosotros que se pierde su verdadero significado; digo esto también porque la adaptación mexicana de ésta es muy buena, incluso mejor, me atrevo a decir, que la española. Este es un problema frecuente en otras escenas (La canción que dice así), aunque no al nivel de El Productor Judío.

Aunque mi deseo inicial por Spamalot se reducía grandemente a ver en vivo a Regina Orozco como La Dama del Lago, ella no se encontró en la función que presencié; en su lugar, tuvimos la grata actuación de Paola Mingüer quien le dió al personaje un toque pícaro y fresco, demostrando una voz clara y potente. Germán Ortega estuvo excelente como Patsy, exprimiendo cada línea y oportunidad y levantando carcajadas una tras otra. Freddy, por otro lado, mostró por qué suele ser la parte serie en los sketches con su hermano; su rey Arturo no parecía tener una personalidad completamente integrada y entre ratos se mostraba plano.

Ernesto Cano como Sir Bedevere y, sobre todo, como el guardia 1 del castillo, demostró su experiencia en los escenarios y tuvo una de las mejores respuestas de la noche. Sergio Catalán fue satisfactorio como Sir Lancelot, al igual que Tomás Octavio como Sir Galahad. Por otro lado, Ricardo Margalef (Cómo? Y Omar Chaparro?) fue decepcionante como Sir Robin, no es que haya sido simplemente malo, es que se veía que intentaba demasiado hacer reír.

Las luces, vestuarios y escenografía fueron de primer nivel y en repetias ocasiones, los personajes secundarios resultaron mucho más interesantes que los principales (Hey! Es Monty Python!)

Así que, en general, Spamalot, los Mascabrothers de la Mesa Redonda es un espectáculo ligero y divertido. Si deseas pasar un buen rato es sumamente recomendable, ahora que si esperas algo más profundo, bueno, esto no es Shakespeare. Aun así, apreciar un poco del incomparable humor de Monty Python es algo que vale por completo el boleto de entrada.

Fallas y todo, Spamalot es una excelente propuesta para esta temporada; no estoy seguro de que sea un espectáculo para toda la familia, pero si tienes más de 15 años date una vuelta al Teatro Aldama y ríe a carcajadas con Spamalot y los Mascabrothers de la Mesa Redonda!


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